domingo, 22 de marzo de 2009

Cuando los cacharrillos son como personas







Todo empezó cuando hoy Bender (mi pc) se reinició porque sí. Yo estaba tan tranquila, esperando a descargar más apuntes de historia e imprimendo, y viendo yutuf mientras, y va él y se reinicia.
Últimamente, cuando lo movía bruscamente, al jugar algunos juegos y otras veces porque sí, se me reiniciaba y después se quedaba colgado en el arranque, pitando un fallo de la memoria, que dejaba de dar porque sí y arrancaba. Ahora, tras una tanda de actualizaciones, se cuelga, lo reinicio, y arranca con normalidad. Además no se cuelga si no le doy ningún golpecito anecdótico... o eso pensaba yo.
Como sabréis por el último post, he encargado un Dell Studio 15, que llegará en un par de semanas. Lo he hecho en parte por estos cuelgues aleatorios de Bender, y aunque la suerte estaba echada, me enrabietó un poco que Bender dejara de colgarse justo despues de gastarme el pastizal.

Pero Bender es como su homólogo: te sorprende jodiéndote justo como esperabas, que al final, como que te venía bien y todo. Es decir, se ha colgao porque sí: viendo una página de yutuf, que ya me diréis...
Total, que me asaltó un pensamiento tipo twit: ¿será que pregunta por el futuro hermanito? y después me acordé que el Dell, aún no sé qué nombre ponerle y ni si será niño o niña, y me di cuenta de toda la gilipollería del tema: no tengo un niño y voy a tener un bebé, ¡puñétas!, así que ¿qué hago yo con esta personificación (toma palabro)?
Y me ha dado por buscar en internet, cómo poner nombre a un ordenador/cacharrín, ordenador/pc como persona, etcéteras. Y nada, un articulito de porquería, y un montón de preguntas sobre cómo impersonar a alguien o cómo evitar que te controle el ordenador una tercera persona... Busqué antropología y ordenadores y me dicen cursillos de antropología que se dan con aulas con muchos ordenadores. Lo único interesante que saqué es el articulito de porquería, que enlazaba a un estudio sobre ordenadores. De todas las cosas que cuenta, me interesa ésta:
“(...)anthropomorphizing is a product of not just loneliness but a need to understand, as our society becomes increasingly mechanized and full of technology(...)”

Es decir, el hecho de humanizar (un cacharro) no sólo es consecuencia de la soledad, sino de la necesidad de comprender, ya que nuestra sociedad se vuelve más tecnológica progresivamente.
Que me parece de lo más lógico que cuentan. Los artículos mediante los cuales llegué a éste son más tendenciosos, éste se centra en ejemplificar cómo nos cabreamos con los ordenadores y les gritamos: "te voy a sustituir, cabr*n". Os recomiendo el artículo del estudio, aunque está en inglés, si controláis un poco, os vais a reir con los "ejemplos" de comportamiento. Yo me sentí obviamente identificada.


Mi conclusión es la del párrafo que os he traducido: cada vez tenemos más cacharrillos, y dependemos de ellos en mayor o menor medida, por tanto los personalizamos Y humanizamos. Los escogemos de colores, les cambiamos el fondo, les ponemos pegatinas, buscamos skins y actualizaciones. Y después de dedicarles ese esfuerzo, o antes o por el medio, les ponemos un nombre que nos vincula a ellos, que los hace formar parte de lo que somos, y que ayuda a que sean identificables: ¿qué ocurriría si en una reunión de amigos, todos con el mismo móvil y el bluetooth activado, se dieran cuenta de que no saben cuál es el de quién? Tiene lógica humanizar los cacharrillos, al menos en cierta medida.

PD: ¿Sabéis cómo identificar si un portátil es chica o chico?

Regalito de fin de semana

3 comentarios:

Iván dijo...

¿Saber si es chico o chica? Fácil.... si tiene los patucos rosas es chica, si son azules, chico.

A veces me resulta curioso todo esto de la personificación de las cosas. Me parece bien que la gente lo haga, pero yo al menos no suelo tener la necesidad. Mi móvil se llama tlf_ivan, por cuestiones identificativas, y nunca se me ha ocurrido ponerle otro nombre. Cuando tenía el ordenador de casa con una torre alta, y el del piso con una torre baja les puse de nombres Calvin y Hobbes. Pero también, más por cuestiones identificativas que por otra cosa.

¿Será que estoy acostumbrado a la tecnología desde hace tanto, que nunca desarrollé la necesidad de personificar? ¿Los niños de hoy en día personifican sus móviles y sus ordenadores?
Muchas culturas antiguas personificaban cosas "complicadas" y tenían sus dioses de los truenos, de la guerra o del amor. No es que hoy se entienda mucho mejor la guerra o el amor, pero sí sabemos por qué llueve, y hasta nos predicen el tiempo en la tele. Supongo que hoy en día serían el dios del Google o la diosa de la Wifi, y que los ordenadores tengan nombre es tan normal como que lo tuviesen los oráculos o las vestales.

En cuanto a la personalización, eso sí que lo hago a menudo, pero me parece normal. Si en tu casa pintas las paredes del color que te gusta, mueves el sofá para la zona que más te conviene, o pones los platos en la estantería de abajo por que a la de arriba no le llegas.... pues no veo por qué no vas a hacer lo mismo con un ordenador o un móvil.

Manel dijo...

para saber si un pc es chico o chica es fácil. Lo levantas y miras si le cuelga algo.
y listo, no te compliques la vida.

Otra forma de averiguarlo es viendo si es sencillo sin cosas raras, entonces es chico, si es raro y complicado y no hay quien lo entienda, seguro que es una chica

vamos como la vida misma. ;)

kurisu neko dijo...

:DDD

Gracias por todos los comentarios chicos...